15-05-2013.
Esta
fue una de las conclusiones del seminario sobre agricultura de
precisión, organizado en Talca por FIA, y en el que participaron
expertos canadienses.
La necesidad de aumentar el uso de
tecnologías y aplicaciones que permitan hacer más competitivo el sector
agrícola nacional, fue uno de los temas que se abordaron en un
seminario sobre agricultura de precisión, realizado en Talca por la
Fundación para la Innovación Agraria (FIA).
La actividad —a la que asistieron 130 agricultores, académicos y
empresarios— contó con la participación de siete expertos canadienses en
temas como sensores remotos, mapas de suelos y precisión en el manejo y
control de plagas.
“Como Ministerio de Agricultura, en el Año de la Innovación, buscamos
acercar las tecnologías en el sector. Sabemos que en Chile existen
algunas, pero muchas veces se duplican, por lo tanto el rol que queremos
jugar, es traer esa información, vincular a los expertos
internacionales con los equipos locales y de, esa manera, no
perder tiempo haciendo lo que otros ya han creado”, indicó el director ejecutivo de FIA, Fernando Bas.
Por su parte, la Secretaria Regional Ministerial, Anita Prizant,
señaló que se eligió El Maule para realizar este seminario, por lo
importante que es a nivel nacional la producción agroindustrial que se
ejecuta en la zona.

"Como Gobierno y Ministerio de Agricultura —afirmó— tenemos ejes de
acción para potenciar a nuestros agricultores, en donde la
competitividad es fundamental para mantenerse en el negocio y la
agricultura de precisión es una herramienta para lograrlo".
En el sector agrícola nacional, una de las necesidades es mejorar por
sobre todas las cosas la eficiencia y en ese aspecto el uso de
tecnología resulta clave.
Para el experto nacional y director del Programa de Agricultura de
Precisión de INIA, Stanley Best, actualmente existe mucho material a
disposición, pero se requiere de capital humano capacitado.
“Traer a estos especialistas permite hacer interacción y generar,
para nuestro país, una apertura en estos temas. La agricultura de
precisión, además se debe abrir al sector privado y que haya un mercado
que permita no sólo distribuir estas aplicaciones, sino que además
asesorar al consumidor”, indica Best.
Esto podría generar un mercado cada vez más potente, pues la gran
falencia es que hoy existe una desconexión entre la tecnología existente
y lo que el usuario finalmente tendría que usar.
Además, agregó, es de vital importancia la capacitación y asociación
para lograr introducir adecuadamente una innovación en el sector
productivo.
Tecnologías y aplicaciones

Canadá es un referente mundial —junto a Estados Unidos y Australia—
en agricultura de precisión, contando con importantes desarrollos en
materia de mecanización, robótica y mapeo satelital. Sobre estos y otros
temas expusieron los siete expertos invitados por FIA a exponer en el
seminario.
La doctora Heather McNairn, investigadora del Centro de Cereales y
Oleaginosas del Ministerio de Agricultura de ese país (Agriculture and
Agri-Food Canada-AAFC), se refirió a la valiosa información que
entregan los radares y satélites al trabajo agrícola. Enfatizó que estos
dispositivos pueden ayudar a hacer un mapeo del riesgo ante
inundaciones y sequías, además de entregar datos sobre las propiedades
del suelo y la necesidad, por ejemplo, de hacer rotación de cultivos
para asegurar su sustentabilidad futura.
“Muchos métodos desarrollados por el AAFC —como pre-procesamiento de
radar, algoritmos de clasificación de cultivos y de control de residuos y
modelos de humedad del suelo— son transferibles a Chile”, destacó
McNairn.

Por su parte, el doctor Viacheslav Adamchuk, profesor del
departamento de Ingeniería en Bio-Recursos de la Universidad de McGill,
en Montreal, abordó los beneficios económicos de la tecnología
instantánea de sensores remotos de suelos. En específico, dio a conocer
una nueva
aplicación
que consiste en instalar sensores remotos a los tractores los que son
capaces de entregar, en tiempo real, datos sobre las propiedades
físicas y químicas del suelo.
“Esta tecnología —enfatizó— permite obtener, además, información geo
referenciada que cuantifica, en forma espacial, la hetereogeneidad del
suelo, lo que hace posible un manejo diferencia de suelos de acuerdo a
sus requerimientos específicos”.
En otro ámbito, la doctora Debra Inglis destacó el desarrollo
alcanzado por la vitivinicultura en Canadá, incluso en zonas del país de
clima muy frío, aplicando agricultura de precisión a través del uso de
levaduras y procesos de fermentación específicos.
Indicó que hoy la superficie plantada con uvas viníferas asciende, en
Canadá, a las 6.100 hectáreas y que anualmente se procesan 66.000
toneladas. Se estima que el impacto económico actual de esta industria
llega a los US$6.600 millones anuales.

La experta indicó que el desarrollo de la industria sólo ha sido
posible con la aplicación de diversas tecnologías para evitar o
disminuir el daño de las bajas temperaturas sobre los viñedos. Entre
ellas destacó el uso de máquinas para generar aire caliente y
helicópteros, a las que se suman el software Vine Alert que informa a
los viticultores para que protejan sus viñedos en momentos vulnerables
cuando se predice un evento frío.
Además, Inglis se refirió a las investigaciones realizadas por el
Instituto de Viticultura y Enología de Canadá que, a través del uso de
levaduras y procesos de fermentación especiales, han permitido generar
un producto de lujo: el Ice Wine un vino especial —que se elabora a
temperaturas bajo los 8 grados Celsius. Su precio puede llegar a los
US$100, en su envase de 350 cc.